Respira la felicidad del cielo (Breathe in the Happiness of Heaven)
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Crecí en un hogar no creyente y no fue hasta mi adolescencia que escuché acerca de Cristo por primera vez. Al principio, las historias bíblicas me parecían tan poco reales como las de la mitología griega y las historietas que tanto disfrutaba. Entonces leí los Evangelios y llegué a creer que Jesús era real. A partir de ese momento, los superhéroes se convirtieron en un simple reflejo de él. Cuando Jesús me rescató, experimenté una felicidad profunda que nunca antes había sentido y que desde entonces no se ha apartado de mí. La alegría que llenaba mi corazón era el resultado de haber nacido de nuevo, de haber recibido el perdón y de contar con la presencia del Espíritu Santo en mi vida. «Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, cuyos pecados son cubiertos» (Salmos 32:1, NVI).